Cuando los deceos mueren.
Los deseos
mueren.
(Parte
I)
Se cuenta que antes del estío algún
deseo muere. Los deseos son seres frágiles nacidos del espíritu humano a razón
de poder dar esperanza.
Rafael era un hombre joven
y venturoso que desde hacia mucho tiempo buscaba cumplir un ferviente deseo que
le consumía las noches. Todas las mañanas justo antes de que el alba
rompiera el manto suave y tenebroso de la noche, Rafael se despertaba
sobresaltado, corría hacia su baño se mojaba la cara y tallando con sus manos
los ojos se disponía listo y fresco a la busca de aquel
sueño, ese sueño que le mantenía con ganas de seguir esa vida
llena de felicidad que se había asomado a la ventana de su alma desde hacia
ya tres semanas.
Giro en la siguiente cuadra y doblo
hacia la izquierda entre las calles llenas de puestos con comida. El sol se
reflejaba con tonos calidos en una tierna pantalla azul. No había duda hoy
pintaba muy bien el día, se detuvo ante una cafetería... espero unos minutos mas
desde la tienda que estaba enfrente y lo vio llegar. Apresuro al tendero por su
cambio y salio muy lentamente con cualquier galleta en la mano.
Brazos fuertes levantaban con avidez
la cortina verde olivo, una espalda amplia entro por las puertas de madera, las
ventanas se iluminaron de una muy calida luz. Rafael sintió un estremecimiento
sintió deseos de entrar pero no se atrevió. Dio la vuelta y con sonrisa tierna y
mirada soñadora camino hacia su apartamento, sentía una enorme satisfacción en
su cuerpo y el tiempo se movía rápido ante sus pies, si, definitivamente hoy era
un buen día.
Llamaban al teléfono, era Javier su
amigo.
¿Bueno?, ¿Rafa? -Si soy yo ¿que
paso? -Te llamaba para saber si ya terminaste el trabajo de historia, ¡la pinche
vieja va a bajar tres puntos a quien no lo lleve!-Puta madre no, no lo hice! -No
mames te van a reprobar, ¿que vas a hacer? -No se amm pues supongo que estudiar
para el final jajaja. Mmmh bueno nos vemos en el salón bye. Bye.
El día paso volando y para la suerte
de Rafael la maestra de historia no fue porque su esposo había fallecido. Comió
con sus amigos y las pláticas estallaron. Verónica y su eterno problema de
infidelidad con su novio. Isabel con sus calificaciones. Diego con sus ataques
melancólicos por la pérdida del "momo" (su perro). Javier y su amor a escondidas
y con la ceguera de esa persona que no lo nota...






