Cuando los deseos mueren ( VIII )
Los
deseos mueren.
(
Parte VIII/ Día indefinido. )
Rafael
despertó muy nervioso aquella noche. No lograba conciliar el sueño, ¿La razón?
Simples palabras emanadas por la boca de equis personas en esta enorme esfera
urbana, donde las cosas, los pensamientos y la misma gente se atropella sin
miramientos.
Donde
todo es absorbido o desechado tal como analogía de cualquier envoltorio
comercial. ¿Pero a que se razona como nervioso Rafael?, No es de ninguna manera
por algo peligroso que atente sobre la integridad personal de el ò
¿Sí?
Talvez
no esta nervioso, solo inquieto y a ojos rápido nos ha dado esa impresión. La
pregunta se repite ¿Por qué esta inquieto? Será mejor observar lo acontecido
ese-aquel día.
El
escenario es claro el café al que desde entonces acostumbra ir. ¿La
razón?
obviamente es la esperanza de mirar sin ningún recelo al mentado
Víctor.
La imagen resulta muy común:
Rafael sentado ansiosamente,
escaneando ferozmente los movimientos circundantes del lugar donde se ha
postrado. Percibe a un grupo de amigos que quizás una o dos mesas atrás se han
sentado y comenzado a platicar.
Las
voces aunque intentan ocultarse entre las demás, se perciben aun
claramente.
-¿Has
sabido lo de Celso?-
-Ligeramente, no he sabido mucho pero aun así es algo
que no me ha dejado tranquilo y difícilmente lo hará en esta semana-
-Y es
que simplemente no lo puedo creer, ese wey tan cerca del cielo y abandonando
todo-
-Si con el cielo te refieres a que lo tenia todo, ya hacia un rato que
se había caído-
-A final de cuentas que saben ustedes, Celso estaba
atrapado-
-¿Perdón? O si claro su problema nada saludable, a mí en lo
personal no me asombra el futuro que se le presentó-
-¿Oigan y alguno de
ustedes sabe en donde ocurrió?-
-Se dice que por la azul, pro muy bien no lo
se-
-Ay ya sabes dicen que andaba marihuana el chavo-
-Además ya se supo
que ese día no fue a la escuela-
-Si no fue el wey, lo que si se es que se lo
topo esta vieja ¿Cómo se llama?-
-pues le dicen Nasenka-
-Andas, esa vieja
fue la que lo vio-
-Y que le dijo ¿O que pedo?-
-Ay no mames no se, ni
siquiera los conocía muy bien-
-A webo hay chisme para rato-
-Ya no mamen,
eso le pasa al pendejo por pinché pacheco, y esa vieja ni triste debería estar,
todos sus pedos se los busco el y no hay mas. –
Una
voz que en muchos casos encontraba molesta Rafael y no precisamente por su tono
y cuerpo y si mas bien por las cerradas palabras que de ella salían lo sacaron
del enfrascamiento en el que se encontraba.
-¡Rafael!
¿Que no piensas ir a la primera clase?-
Mta madre esta vieja otra vez pensó
para si mismo.
-¿Que toca Isabel?-
-HISTORIA-
A nel no entro, no tengo
ganas además tu eres la que siempre entra luego me pasas algún trabajo o lo que
pida la ruquita esa.
Molesto
tanto por no ver a Víctor, como por la llegada de Isabel, se levanto de tajo
mirando por ultima vez a su alrededor buscando al cuerpo amado y con cierta
curiosidad al grupo de amigos, quienes seguían platicando.
Abandono
el lugar pensando en todo lo anterior proferido públicamente como algo personal
dentro del mismo círculo del cual nació.
Pero
es imposible ser personal en lugares como aquel y mucho mas en esta
historia.




Comentarios sobre Cuando los deseos mueren ( VIII )
el siguiente martes la continuacion de este dia perdido que espero les guste!
Quiubo! Esta shido tú blog, gracias por pasar al mío.
Espero no te ofenda si te agrego a mi lista de links, ja.
Saludos.
Voy a chakiar la continuación eh.
muy bueno.....una palabra: cautivante.....es como la hija que ,suisida, cae a los brasos de la naturaleza....
nos vemos!
Por que no logro terminar esta historia???
por que resulta tan dificil.
llega y se escapa.
falta de pericia en la narrativa ????
no lo se mi querido lector, porfavor ayudame!