Cuando los deseos mueren ( V )
Los deseos mueren.
( Parte V )
La
noche paso lenta, tan lenta que pareciesen mil eternidades que acariciaban su
cuarto y se perdían en lo lejano de la felicidad que sentía en aquellos momentos
Rafael.
Toco
el botón “play” y una melodía de amor penetró aquel recinto, con aquella voz de
serenidad que la cantante daba y los matices de felicidad incrustada inicio su
estremecer “Love fool”.
Lentamente
su cuerpo se exprimió de las tristezas y los ritmos comenzaron a tomar
cadenciosamente su cuerpo que con la soltura que el, no sabia poseer. Comenzó un
baile improvisado y vigoroso, cantando alto para que todo el mundo supiera su
nuevo amor.
Mas
el amor como muchos que lo prueban, saben viene con sus altas y bajas. Claro con
más bajas que altas, a razón de la moral que nos imponen como modelo a seguir en
una relación llena de mentiras y prejuicios.
Rafael
bailo y su corazón inundaba regocijo que se hacia denso y pesado en la boca del
estomago, llenando plenamente el mar kí de su cuerpo. El mismo que los japoneses
describían como el mayor punto energético del cuerpo.
Y
que en aquellos momentos se llenaba a raudales del inmenso júbilo de amor recién
nacido. Amenazaba inundar la razón dejando naufragado al sentimiento de realidad
que muchas veces nos mantiene vivos.
Su
cuerpo reclamaba descanso, pero su alma exigía mayor energía para seguir
celebrando. Finalmente Rafael durmió.
Soñando
se vio en su ya lejano cuerpo preadolescente. Y dejándose llevar por los
recuerdos que ahora se le se presentaban en la confusión onírica.
Se
miro así en su cuerpo creciente a la apertura juvenil, deseoso de un amor al
cual le temía, se miro desastillando el sol de su entrepierna pensando en los
cuerpos a los cuales debería no amar y mucho menos desear, se miro con tiernos
ojos al sentir el primer beso que lo hizo vibrar.
Soñó
centenares de paisajes inventados, soñó con millares de sentimientos ocultos en
su psique, soñó ver incontables plumas que caían lentamente del cielo. Ese mismo
cielo que su madre alguna vez en su niñez le prometió. Y que ahora le fue
desterrado según los ministros de dios por su abominable pecado de sodomía.
Más
imagino que aquellas plumas eran la de los ángeles que se las arrancaban sin
misericordia para poder caer del cielo y amarse suavemente en los brazos de otro
hombre.
Un
sonido disperso en impertinente le despertó… ¿bueno?
¿Rafa?-
¿Que no piensas venir o que? ¡Ya párate wey!
¿Quién
es?- Ayyy soy yo Javier ya vente o no llegas a la primera hora.
Si
ya voy.




Comentarios sobre Cuando los deseos mueren ( V )
Jajajaja, no manches, jajajaja.
Entonces el relato es autobiográfico??
Sí, te quedo mucho más poético que los otros, tanto que lo hubieras escrito en verso.
Usas palabras más... hum... complejas, pero está super!!
Oye, no sé que es Fabitz, jajaja.
Desperte hace una hora U.u No sé porque duermo tanto, jajaja, se me hizo tarde y deje plantados a unos amigos porque se supone que ibamos a ir al Bosque de Aragón.
Ya ni modo =)
Te cuidas y sé feliz =D
Ya viste lo que escribió Tonita en mi blog? Jajaja, hace siglos que no me paso por el suyo, pero con que veas un blog una vez te queda en el perfil, y cree que soy visitante asidua de su blog ¬¬.
mmm no lo se falta mayor matiz pro si les ha gustado bueno pues adelante libres de mentar madres o aventar flores.