Cuando alfin comprendas cenizas habremos sido.
La fiereza de mi
instinto.
Para cuando tu
despiertes cenizas habremos sido,
para cuando al fin comprendas Cronos nos habrá comido,
silente es el arte de ocultar nuestras miradas
ajeno es este sentimiento al concupiscente tono de mi aliento.
Hieródula mordaz que
araña mis entrañas, que me hiere y socorre de tus besos
instintivo acervo de vocablos extasiados por tu nombre.
Uno a uno derivando
astros, uno a uno brotando de la firmeza que levantas
noche a noche deambulando por la senectud del tiempo
Siempre sin poder tenerte, ocultando la fiereza de mi instinto, error natura.
¡Maldigo no haber nacido
lejos!
Para así nunca encontrarte y dejar de murmurar que necesito del regazo terso
y deiforme de tu cuerpo, para abandonar los suspiros en cualquier boca y vaciar
el rumor viscoso de mi sexo en cualquier otro efebo de esta supernova.
Y más patético no se
logra ser:
Pierdo discreción al ver tu abdomen e imaginar al monte de tu cuerpo
un rigor moreno, ciclope punzante
palpitante monumento viril despiadado.
Cuando al fin despiertes,
cenizas habremos sido.
En cuanto lo intuyas, Cronos nos habrá comido.
José Fevos Apolonio.
~_=-]+[-=_~



